viernes, 20 de mayo de 2011

Diario de viaje del 8 al 18 mayo

En estos 11 días he visitado la cima del mundo EVEREST. Qué decir de estos 9 días de trekking por paisajes increíbles donde he ascendido a 5550 m, he conocido al equipo de Edurme pasaban en el campo base del Everest y aunque con un poco de mal de altura, he disfrutado increíblemente de estas montañas. La verdad es que me he explayado contando historias y sensaciones para que podáis entender como me he sentido en este paraíso para el montañero. Las fotos de Nepal las he dividido en dos: un enlace para Anapurnas y otro para Everest para que sea más fácil. Espero que os gusten las increíbles fotos que he sacado… un saludo

Día 199: Domingo 8 Mayo (Pokara - Kathmandu)
Finalmente ayer después de mis gestiones de internet me encontré de nuevo con mis compañeros de Trekking y nos fuimos a cenar juntos y ya más descansados que en días anteriores alargamos la noche un poco (hasta las 23 porque después ya cierra todo) y estuvimos despidiéndonos de Alberto que se iba a hacer rafting al día siguiente.
De la pareja de vascos tendré tiempo de despedirme hoy ya que vamos en a Katmandú a la misma hora aunque no en el mismo bus. Desde la estación de autobuses (una explanada de tierra súper cutre) salen al mismo tiempo (7:30 AM) unos 15 autobuses con dirección a Katmandú y los precios oscilan entre los 4 y 5 eur dependiendo de lo antiguo que es el bus, bueno hay que tener en cuenta que estos son autobuses turísticos y son mejores que los locales, pero aun así ninguno tiene aire acondicionado y el más nuevo tendrá 20 años.
Así que después de coger un taxi y compartirlo con mis amigos, nos metemos en el bus que suele tardar unas 8 horas, pero entre medio siempre paran dos veces y casi todos en el mismo sitio. Por lo que a las 2 h estamos en un restaurante comiendo algo y preparándonos para volver a pasar calor en el bus. En general hoy el viaje se me está haciendo muy ameno y estoy disfrutando de las vistas con los grandes valles que recorremos y viendo esos imponentes puentes colgantes que comunican a los pequeños pueblos de la otra orilla. También me entretengo con los niños nepalís que viajan en el bus y a los que les pongo caras y se ríen mucho y como podéis ver en una foto hay una niña que tendrá 1 año que la tienen maquillada que te quedas flipado.
A parte de esto cuando llevas 6 h en el autobús sin suspensión empiezas a cansarte y tener ganas de llegar, y hoy con suerte la carretera no está muy llena y llegamos antes de los previsto, en tan solo 7 h para 200 km jeje.
Cuando llego de vuelta a la bulliciosa Katmandú me está esperando mi guía, que con un buen detalle me acompaña a un hostel mucho más barato que el de la primera vez y aunque es más cutre me cuesta 2,5 eur la noche y está en pleno centro.
Una vez que dejo las cosas me voy a dar una vuelta y finalmente sucumbo ante los precios tan baratos de las tiendas y me compro unos pantalones impermeables por 10 eur (supuestamente goretex jeje) y otro bastón para la montaña (segunda mano 1,5 eur). Después toca ir a la agencia para hablar con el jefe y ver como marcha mi siguiente trekking y me dicen que todo bien y que en dos días tengo el vuelo a Lukla. Además me pregunta por la ruta anterior y como fue el porteador y le digo que todo estupendo así que el único tramite que me queda es sacar el visado de India para tenerlo cuando vuelva del Everest.
Ahora y por tercera vez quedo con mi amigo Tete y la novia que todavía están por Nepal y nos vamos a cenar junto con uno de sus amigos, un hombre de Canadá pero que habla español, y como viene siendo habitual tenemos una cena muy interesante contando las mejores batallitas de cada uno (el de Canadá nos gana, es un tío que ha hecho de todo en la vida). Bueno me estoy acostumbrando a hablar español y la verdad es que se agradece mucho después de tantos meses de desconexión.
Cenamos en una pizzería donde la comida esta súper buena (caro para Nepal nos cuesta unos 6 eur) y después de despedirnos del canadiense nos vamos a tomar la ultima cerveza a una especie de pub donde definitivamente me despido de estos amigos con los que he compartido unos momentos estupendos en Nepal.
Ya es tarde y toca irse  a dormir, pero primero hay que encontrar el hostal y es que en esta ciudad la noche y el día le dan dos caras muy diferentes a las calles y es muy fácil desorientarse cuando anochece y se queda a oscuras.




Día 200: Lunes 9 Mayo (Kathmandu (visado de India))
Hoy me levanto muy temprano para ir a tramitar mi visado y a las 6:30 estoy en la embajada. Sinceramente he llegado demasiado temprano, pero es solo tengo hoy para hacerlo y no me podía arriesgar a que hubiese una cola infernal. Vamos he llegado el primero y el de la puerta me asegura que seré el primero y que me vaya a desayunar, así que me voy a dar una vuelta y después de comer algo, hoy tengo un entretenimiento muy poco habitual en mi, y es un libro. Hace muchísimo que no leo un libro en papel y menos en ingles, pero la ocasión lo merece y está muy recomendado por mis compañeros del trekking de los Anapurnas. El nombre es “Into the thin air” y trata de una alpinista que a la vez era reportero y le encargan hacer un reportaje sobre la masificación de la escalada del Everest, entonces después de negociaciones con su revista consigue que le paguen la expedición (65000 dolares) y se mete en una expedición comercial donde pagando te llevan a cima del mundo… pero todo se tuerce cuando están arriba llegando una súper tormenta y mueren casi todos sus compañeros… es una historia real que paso en 1996 y que te da una perspectiva muy realista de las locuras que puede llegar a hacer el ser humano. Por lo tanto me quedo enganchado al libro y el tiempo se me pasa muy rápido hasta las 8:30 cuando abren la embajada. Cojo el primer número y espero hasta las 9:30 cuando empiezan a tramitar y ahí viene la sorpresa, resulta que hoy solo relleno un papel que tienen que mandar a India y después de 4 días laborables tengo que volver por la mañana con el pasaporte, foto y otro papel que me dan, junto con 31 eur y en ese día me hacen el visado. El problema es que voy a estar en el Everest hasta un día antes de mi vuelo a India y además vendría en viernes, con lo que no tendría tiempo para hacerlo. En eso pregunto si alguien puede tramitarlo por mí y me dicen que rotundamente no.  Así que me voy rápidamente para la agencia y les cuento el tema y decidimos cambiar el vuelo de vuelta a Katmandú a un día antes de lo previsto con lo que tendré que darle caña al trekking del Everest. Con esto vuelvo un jueves y me iría un sábado y tengo un poco de margen ante posibles cancelaciones del vuelo de Lukla, algo que suele ser habitual ya que este “aeropuerto” (pista chunga de 400 m de largo y 12 grados de inclinación en mitad de una ladera del himalaya), porque las condiciones meteorológicas en las montañas son muy cambiantes y puede ser peligroso en ciertas circunstancias  (está situado a 2800 m de altura) ya que por las tardes suele haber tormentas.
Bueno espero que con este cambio sea suficiente para conseguirlo y con esto me voy más tranquilo a descansar al hostal y finalmente me quedo dormido un par de horas hasta que me voy a comer algo de comida local que sale súper barato (como por menos de 1 eur). Después compro un pequeño suvenir y un mapa y me voy a conectarme un poco a internet ya que en los siguientes 10 días voy a estar un poco aislado.
Ya por ultimo me voy a la agencia para que me den los billetes del avión de mañana y me terminen de contar los últimos detalles y tengo tiempo para estar tranquilo e incluso ver una película en el portátil. Pero me acostare muy temprano porque mañana tengo que estar en el aeropuerto a las 6:30.

Día 201: Martes 10 Mayo (1º día trekking Everest (Kathmandu (1300 m) – Lukla (2840 m) – Phakding (2610 m)))
Me levanto a las 5:40 de la madrugada porque a las 6 me espera el dueño de la agencia el cual que me ha conseguido un taxi para ir al aeropuerto. Al final como voy a hacer un día menos de los previsto en Everest me regala el taxi que cuesta entre 3 y 5 eur. A las 6 de la mañana ya hay bastante vida en la ciudad y un poco de trafico así que tardamos unos 15 min en llegar al aeropuerto, pero hoy vamos a la “”terminal domestica” y vamos otra joyita de la ingeniería Nepali... una casetilla con unas cuantos mostradores que no tienen ni cinta transportadora para las maletas, y como es habitual en estos países hay que pagar una tasa en el mismo aeropuerto y en este caso es de 1,7 eur (bueno no es nada en comparación al precio del billete de 75 eur ida).
Después de facturar la maleta me voy a la sala de espera en la que acaban de instalar 1 pantalla para mostrar los vuelos (guau está llegando la tecnología) y hay dos puertas de embarque a los buses que te llevan a los pequeños aviones. La compañía que cojo hoy se llama Agni Air y volaremos en una avioneta de hélices bastante pequeña de tan solo 14 pasajeros. Así que después de esperar 1 hora leyendo mi libro nos llaman para ir al bus que nos lleva al avión y después de esperar que bajen los pasajeros que vienen de Lukla y echen gasolina nos montamos y lo más curioso es que puedes ver como pilotan el avión ya que es tan pequeño que estas a menos de 1 m de los pilotos.
Aunque hoy el tiempo no es el mejor para ver las montañas porque está nublado, en cuanto nos acercamos a la cordillera podemos ver como sobresalen las súper montañas sobre las nubes y podemos ver como en tan solo 30 min hacemos el mismo camino que por tierra nos llevaría 12 h de bus + 6 días andando por las montañas. Pero cuando nos acercamos a nuestro destino la verdad es que acojona ver como el avión se va metiendo entre las nubes y pasa tan cerca de las montañas que puedes ver perfectamente los arboles e incluso los pájaros en ellos… vamos dudo que pasáramos a mas de 100 m de algunas montañas, pero lo mejor viene al final y no es apto para corazones débiles. Cuando el avión de aproxima a las montañas y ves que cada vez están más cercas, te preguntas donde va a aterrizar… entonces por la ventanilla ves una minúscula pista en una ladera con el impresionante fondo del Everest en el cielo. Conforme se acerca la pista yo la miro y la vuelvo a mirar y no crees que se pueda aterrizar allí, pero 10 segundos más tarde te aprietas el cinturón como nunca antes, y la avioneta aterriza, pero el problema ahora es frenar a tiempo y es que esta pista tiene tan solo 400 m de largo y una inclinación de 12 grados y cuando ya estás en el suelo contienes la respiración y aprietas al suelo con los pies como si de un freno de coche se tratase para ver si se detiene… y acojonantemente el avión se detiene a tan solo 50 m del muro de piedra donde termina la pista, bueno es todo una experiencia. Aquí os dejo un video de youtube del aterrizaje: http://www.youtube.com/watch?v=DqgZvb37NX0
Nada más llegar dejamos el avión que se vuelve a llenar con más pasajeros con destina a Katmandú y nosotros nos vamos a la recogida de equipaje donde ya me está esperando mi guía, mi porteador o mi Shertpa como queráis llamarlo. Este es un hombrecillo que no levanta más de 1,55 m súper delgadillo, pero que lleva toda su vida viviendo a mas de 3000 m de altitud y que al igual que los de su casta, los Shertpas están más que acostumbrados a las alturas. Es un error habitual creer que todos los nepalís son sherpas y nada más lejos de la realidad ya que en Nepal existen más de 90 castas (o diferentes etnias) y solo hay unos 25000 sherpas de los 20 millones de nepalís. Esta casta emigro hace más de 500 años desde las montañas del Tíbet y se asentó en la región del Khumbus que esta a los pies del Everest y vivieron allí tranquilos hasta que saltaron a la fama cuando uno de ellos acompaño a Sr, Edmun Hillary hasta la cima del mundo en 1953, convirtiéndose en todo un héroe nacional y encumbrado a su casta como una de la más prestigiosa del país. Además estos hombres tienen fama de trabajar muy duro y ser los mejores acompañantes que puedes tener en la montaña. La mayoría son porteadores de la zona baja o de trekking hasta el campo base del Everest pero otros se especializan en la escalada y acompañan a las expediciones para montar los campos de altura (otros 4 en el caso de Everest) e incluso muchos llegan hasta la cima con sus clientes europeos y americanos.
Así que después de las presentaciones el hombrecillo coge mi maleta y nos vamos a desayunar a un hotel donde él tiene confianza y para hacerle un favor de digo que voy a descargar la maleta de cosas innecesarias como el bañador, los vaqueros u otras cosas, quitando así unos 2 o 3 kg que recogeré a la vuelta por el precio de quedarme a dormir en este hotel mi último día.
Son ya las 8: 45 y nos ponemos en marcha para llegar a nuestro destino de hoy que realmente está bastante cerca, pero bueno me lo tomare con calma y así aclimato mejor a la altura que ya hoy estamos en Lukla a 2850 m y dormiré en Pnaklink que está a 2650 m. Aunque el guía me dice que andaremos unas 3 h, empezamos a ir a ritmo ya que me encuentro en forma y aun disfrutando del paisaje encantador de estos valles con bosques de pino y las maravillosas estupas que flanquean el camino, llegamos en tan solo 1h y 45 min. En el camino de hoy ya he visto grandes diferencias con respecto a los Anapurnas como por ejemplos las muchas estupas budistas que hay en el camino con los instrumentos para purificar el alma que son redondos y a los que hay que dar una vuelta hasta que suena una campana y así puedes seguir el camino en paz y armonía con la montaña y tu alma estará limpia. Además también sorprende ver grandes rocas en medio del camino esculpidas con escrituras en Sanscrito y en colores negros y las letras en blancas… la verdad es que te da muy buenas sensaciones y es normal que las influencias budistas estén muy presentes ya que estamos a tan solo 20 km del Tíbet.
Finalmente cuando llegamos al hostal mi guía me dice que el se vuelve a Lukla para pasar la noche y que mañana nos veremos por la mañana, así que después de estar ya tranquilo y con mi bonita habitación con baño por 2 eur, me pongo a leer un largo rato hasta que me entra sueño provocado por el madrugón y me hecho a dormir… y como no pongo el despertador me levanto a las 4 de la tarde… he dormido 5 h!! pero bueno así mañana estaré muy relajado y paso varias horas leyendo y escuchando llover con la habitual tormenta de la tarde…
Ya a las 6 de tarde me voy a cenar algo y me doy cuenta que aquí los precios se han incrementado con respecto a los Anapurnas y ya ni te cuento con respecto a Katmandú o Pokara… ayer estuve comiendo unos “Momos” (comida típica) y me costó el plato en la capital unos 35 cent y aquí el plato vale 3 eur… al igual que el Dhal bat que puedes comer en los puestos típicos de nepalís por 50 cent aquí cuesta 3 eur…pero bueno esto es la masificación turística de estos lugares que a la vez son muy remotos y a los que tienen que traer la comida y bebida con la fuerza bruta de animales y humanos que a veces parecen animales.
Después de la cena me voy a pasar un rato escribiendo y escuchando algo de música y prontito me voy a dormir que mañana he quedado a las 7.
Trekking: 1h 45 min (guía 3h)
Subida: 120 m
Bajada: 350 m
Desnivel acumulado: 120 m
Avioneta: 35 min










Día 202: Miércoles 11 Mayo (2º día trekking Everest (Phakding (2610 m) – Namche bazar (3440 m)))
A diferencia del trekking de los Anapurnas en este trekking empezamos a andar sobre las 7:30 u 8 y es que como estamos más altos hace más fresco y da más igual la hora. Así que después de desayunar con un incremento de precio considerable, empezamos a andar entre pequeños pueblecitos hasta que llegamos a Monju que es la entrada del parque natural de Sagarmatha donde se encuentra mi objetivo, el Everest. Una vez sellado mi permiso de entrada que me costó unos 25 eur bajamos al fondo del valle y empezamos a cruzar el “rio de la leche” (que llaman así por su color blanquecino, ya que viene directo de los glaciales). Para cruzar existen unos puentes colgantes de estilo tibetano chulísimos y que se menean increíblemente cuanto cruzas por ellos, y eso que los que hay a día de hoy son de metal y tendrán unos 10 años de antigüedad. Pero todavía se pueden ver los antiguos puentes de madera que dan un acojone…
Andando por un profundo valle ya empiezas a introducirte en lo que es este maravilloso lugar de increíbles montañas y aunque todavía estamos demasiado bajos para ver las más grandes, en algunos huecos entre las nubes se aprecian ya algunos seis miles. Otra cosa que se aprecia, es que estamos en un trekking muy concurrido, es decir, en este recorrido me voy a encontrar a mucha más gente que los Anapurnas y de vez en cuando hay hasta trafico por los estrechos senderos, ya que te cruzas con caravanas de burros, bacas, o porteadores que llevan montones de materiales para los pueblos de más arriba y además con otros muchos senderistas que bajas del campo base. De todas formas con lo que me habían contado me esperaba mucha más gente y me cuenta mi guía que ahora estamos ya en temporada media tirando a baja porque sobre el 15 de mayo empiezan los pre monzones y ya no hay mucha gente. También me dice que en temporada alta (abril y octubre) pueden llegar a empezar este trekking entre 600 y 800 personas al día con lo que encontrar alojamiento se complica bastante. Ahora no es el caso y realmente me cruzo con gente pero no mucha, y al igual que en Anapurnas había muchos españoles aquí está lleno de americanos y ni rastro de españoles.
El día de hoy trascurre además por unos estupendos bosques de pinos y abetos que a la larga serán los últimos que vea ya que entraremos en alturas superiores a los 3500 m. Así que después de subir una alta colina de unos 600 m de altura y dejando a mi porteador con la boca abierta, ya que voy subiendo como una moto (claro sin mochila, y con el entrenamiento de hace 1 semana), llegamos a Namche Bazar que es como la capital de esta región y será el último pueblo grande que veamos. Es sorprendente ver como en este pueblo en mitad de las montañas hay un poco de civilización y te encuentras hasta ciber cafés con wifi, pub irlandeses y tiendas, algo que realmente no voy a utilizar porque los precios son carísimos. Por ejemplo media hora de internet son entre 2 y 3 eur.
Otra cosa curiosa que nos encontramos antes de entrar al pueblo es que hay un control militar donde también tienes que enseñar tu permiso y es que en esta ruta nos encontraremos diversos cuarteles militares que creo que están desde que habían los problemas con los maoístas (guerrilla que dominaba esta región hasta hace menos de 8 años y a los que había que pagar para entrar).
Hasta ahora el tiempo se mantiene nublado pero no llueve, pero como estamos a 3440 m hace un poco de fresco para estar en la calle así que nos vamos al hotel que realmente está muy bien y después de comer me voy a echar mi típica siesta de la montaña. Realmente los hoteles de este trekking están mucho mejor aislados con respecto al frio que los de Anapurnas y no hace falta tener 2 mantas y el saco, así que se descansa mejor.
Después de dormir me voy a dar una vuelta con mi guía por el pueblo y veo como esta todo montado por el turista y poca gente vive como vivía antes, algo que si da un poco de pena pero en general el sitio no está mal y hasta puedes ver partidos de la champion que anuncian jeje.
En poco rato vuelvo al hotel y me pongo a leer mi libro, al que cada día estoy más enganchado y a la hora de cenar (sobre las 6 de la tarde como siempre) conozco a un grupo que también hacen lo mismo que yo, pero en versión tranquila. Bueno es que finalmente yo voy a hacer este trekking en 8 días, algo que se considera muy rápido, ya que casi todo el mundo lo hace en 10 o incluso hasta 13 días. Muchas veces la diferencia está en los días de aclimatación a la altura que tengas. Y es que como os conté días atrás dependiendo de la altura tu cuerpo necesita una aclimatación para que no te dé el mal de altura. Así que a partir de los 3000 metros es mejor tener un día de relax que la gente se toma en Namche y otros hacen otro día de relax en Dingboche (4400 m), para así ir bien aclimatado para el Kala Patthar (5550 m). Además el recorrido típico está hecho para no subir más de 500 m de altitud al día, algo que yo también me saltaré. Estas son las reglas básicas de la altitud que yo me saltaré por haber estado previamente aclimatado en los Anapurnas, aunque no sin alguna consecuencia en días posteriores.
Como aquí se acaba el día pronto me voy a la cama para seguir leyendo un poco y dormir mucho para el largo día de mañana.
Trekking: 3h 45 min (guía 5,5h)
Subida: 120 m + 900m: 1020 m
Bajada: 100 + 100: 200 m
Desnivel acumulado: 1140 m











Día 203: Jueves 12 Mayo (3º día trekking Everest (Namche bazar (3440 m) – Pangboche (3930 m)))
Desayuno a las 7 y a las 7:30 estamos ya en marcha y a diferencia de días anteriores hoy amanece medio despejado con lo que ya se pueden ver algunos imponentes picos alrededor, algunos de casi 7000 m. Aquí tengo que  tener en cuenta que la cota de nieve está muy alta, alrededor de los 5000 m, por lo que a veces te da la sensación que las cosas no están tan altas. Y es que esta región tiene un clima bastante seco y menos frio que en los Anapurnas y eso también se nota en la vegetación y el paisaje.
Pero hoy para mi sorpresa tendré la primera visión, (muy a lo lejos y solo un trocito del pico) de la montaña más alta del mundo: EVEREST. Se puede ver perfectamente el gran valle de unos 25 km que tenemos que seguir, pero lo que realmente se aprecia es otro ocho mil, el Lhotse que es la cuarta montaña más alta del mundo con 8516 m y como no la gran pared del Nuptse de 7861 m. Además una de las montañas que más me impresiona por el camino es el Ama Dablam de 6856 m que aunque no es muy grande le pasa un poco como al Machapuche, es una montaña que te deja alucinado y crea adicción a mirarla. Además esta montaña tiene un significado en nepalí que se traduce por: madre e hijo y si la miras lo entiendes perfectamente ya que son dos picos muy unidos y puntiagudos y uno más pequeño que el otro. Además conforme vas avanzando por el valle la perspectiva va cambiando y cada vez es más espectacular.
Bueno con respecto al camino la verdad es que la primera parte es genial porque se mantiene raramente llano a unos 3500 m de altura durante unos 3 km y además está en muy buen estado y en él te puedes encontrar varias pagodas súper chulas.
Después viene un momento muy esperado por mi y es que hoy me encuentro por primera vez con los yaks, que son unos animales que me encantan. Son una especie de baca o buey de las montañas, pero en versión hippie, ya que tiene los pelos muy largos y es muy imponente por su gran tamaño y los grandes cuernos y además me dice el guía que no los toque porque algunos pueden reaccionar mal y estamos muy cerca de grandes precipicios. Y es que ya en alta montaña los utilizan como burros de carga y cuando vas andando por un pequeño sendero siempre te tienes que echar al lado de la montaña porque sino te pueden tirar para el precipicio.
Bueno otro hito del camino, llega cuando llegamos a Tengboche (3910 m) y es que aquí, después de una larga subida, nos encontramos con un precioso monasterio budista, al que tengo el placer y privilegio de entrar, y aunque he visto muchos templos budistas en el viaje, el ambiente que se respira en este es inigualable y definitivamente puro. Todo es este lugar trasmite paz y relajación y es que además el lugar donde está situado es una pasada con las grandes montañas alrededor.
Después de pasar media hora, seguimos nuestro camino y bajando por un pequeño valle lleno de arboles con flores blancas (algo bastante poco habitual a estas alturas de cerca de 4000 m), cruzamos un rio y hacemos la última subida hasta nuestro destino de hoy.
Pangboche es un sitio bastante pequeño y lleno de pequeñas fincas para cultivar patatas (después de la época de monzones) y a diferencia de ayer aquí no hay nada que hacer. Además el tiempo está cambiando y se ha nublado y hace viento, con lo que a casi 4000 m hace bastante rasca como para estar fuera.
A continuación más de lo mismo que los otros días, comida, siesta, leer y hoy como prácticamente estoy solo en el hostal no hago mucho más que descansar, que realmente lo necesito ya que se va notando la altura a la que estamos. Por ejemplo ya me cuesta respirar un poco y se me está quitando el apetito.
Trekking: 4,5 h (guía 6,5 h)
Subida: 100 + 600 (Tenboche) + 220 (Pangboche): 920 m
Bajada: 300 m (Phunki Tenga) + 150 m (Deboche): 450 m
Desnivel acumulado: 2060 m














Día 204: Viernes 13 Mayo (4º día trekking Everest (Pangboche (3930 m) – Lobuche (4910 m)))
Otro día más levanto temprano y después de pasar la noche más fría hasta el momento y con ya cierto malestar por dormir a estas alturas, tomo un pequeño desayuno, porque ya no entra más y a las 7:30 estamos en marcha. La ruta de hoy está bastante abierta porque cada día estamos haciendo más recorrido del previsto y como me estoy encontrando muy bien de forma solemos continuar un poco más cada día.
A la salida de Pangboche pasamos por el último colegio de la zona que está situado a 4000 m de altitud (los niños estudiaran con mascaras de oxigeno jeje) y poco a poco seguimos ascendiendo por el valle que poco a poco va perdiendo sus últimos arboles conforme pasamos los 4000 m. A partir de ahora y hasta los 4800 m solo hay un paisaje semi desértico con arbustos y musgos en el suelo. En esta zona pasamos por Periche que es el último “pueblo” de verdad de la ruta, es decir, el ultimo asentamiento donde vivía gente antes de que existiera el boom del turismo del Everest y donde está situado el hospital y centro de evacuación más importante para el mal de altura (estamos a 4200 m). Al pasar este pueblo hay carteles advirtiendo de los riesgos de la altura y que si tus síntomas empeoran bajes rápidamente, sino te arriesgas a que te tenga que evacuar un helicóptero cuyo precio oscila entre los 9000 eur para ir del campo base hasta Katmandú, y los 1200 eur para recorridos muy cortos como campo base a Namche Bazar.
Sin duda lo que más me gusta de este paisaje es la paz que se respira, los yaks pastando en las praderas y las increíbles montañas que están cada vez más cerca y más altas. Lo peor es el frio aire que recorre este valle diariamente a partir del medio día y que empieza a cortarte la piel y los labios y el sol, que cuando sale te queda la piel como si estuvieras en una barbacoa ya que a estas alturas las radiaciones ultravioletas son mucho más intensas.
Recorremos este inmenso valle por más de 2 h hasta llegar a una fuerte subida que nos introducirá en el valle del campo base de Everest que tendrá una longitud de unos 15 km de largo. Este es todo el recorrido horizontal que me queda por recorrer, pero además todavía tengo que subir muchos metros en vertical. Así que después de tomar un té con leche y un plato de pasta en Tukla (4610 m), continuamos subiendo una empinada cuesta que nos llevara al valle glacial a más de 4900 m de altitud donde el paisaje vuelve a cambiar para convertirse en casi pleno desierto helado. Hemos entrado en el dominio de las nieves, el frio y las condiciones en estos parajes no están hechas para que el ser humano sobreviva por mucho tiempo. Pero como los humanos somos tan cabezones pues aquí estamos desafiando al frio, la altura y al cansancio.
Así que pasados unos 4 km por este valle donde ya se atisba el final del camino, llegamos a Lobuche (4910 m) que consiste en 4 hostales donde casi todos los senderistas tienen que parar antes de abordar la etapa final. Aquí el ambiente ya se nota muy enrarecido por la falta de oxigeno y los cambios de temperaturas son brutales, ya que cuando pega el sol sin viento estas en manga corta y cuando se nubla, llega el viento y la nieve, la sensación térmica puede estar en -15 grados.
Hasta aquí llego bastante cansado ya que hoy hemos subido más de 1000 m a gran altura y nada más llego, sin quitarme la ropa de andar me meto en la cama y me quedo dormido profundamente. El problema es que cuando me levanto sobre las 5 de la tarde tengo un incipiente dolor de barriga y un leve dolor de cabeza… el mal de altura está llegando y es que, aunque estaba un poco aclimatado del trekking de Anapurnas, mi aclimatación era válida hasta los 4200 m donde estuve durmiendo,  pero hoy estamos mucho más altos y además he hecho en 4 días lo que la gente “normal” hace en 6  o 7. El trekking completo se suele realizar entre 10 y 13 días dependiendo de los días de aclimatación que pases sin hacer nada, pero yo voy a hacer el camino en 8 por un lado porque tengo como máximo 9 días para llegar a Katmandú y hacer mi visado de la india y por otro porque me encuentro en muy buena forma.
Ya a la hora de cenar mi barriga me dice que no coma, pero tengo que coger algo de energía así que pido una sopa de ajo que según los sherpas es el mejor remedio natural para el mal de altura, ya que dicen que contiene antibiótico. Con algo de esfuerzo me la tomo y me siento como si me hubiera comido una baca… súper lleno, me voy a mi cuarto y con toda la ropa que tengo incluido guantes y gorro, dos mantas y el saco, me meto en la cama y me pongo a leer con mi frontal porque aquí no hay electricidad por la noche, hasta que sobre las 9:30 (súper tarde por estos lares), me voy a dormir. 
Trekking: 4h 30 min (guía 6h)
Subida: 980 +80: 1060m
Bajada: 80 m
Desnivel acumulado: 3120 m













Día 205: Sábado 14 Mayo (5º día trekking Everest (Lobuche (4910 m) – Gorak Shep (5140 m) – Kala Patthar (5550 m)))
Después de pasar la peor noche hasta el momento por frio, mal estar y falta de oxigeno, me levanto a las 5 de la madrugada para ver el tiempo y a estas horas hace niebla, así que cancelo el despertarme para ver amanecer en Kala Patthar, pero a las 6 mi guía me llama y me dice que ha despejado y podemos salir lo antes posible. Así que recojo todo y reprimiendo mi dolor de barriga, tomo un té y nos ponemos en marcha. Con el sol aun por salir, todo el suelo esta escarchado de la fría noche  en la que además estuvo nevando un poco y con bastante frio avanzamos hasta el último pueblo (sitio donde hay algún hostal), que se llama Gorak Sherp y que está situado a la increíble altura de 5140 m. Hasta aquí el camino aunque no es muy empinado, se hace largo porque son 5 km desde Lobuche y porque ya noto mucho la falta de oxigeno. Esta será nuestra base para hoy y mañana y nada más tomar un té dejamos las maletas y nos vamos a subir Kala Patthar que es una “colina”  de 5550 m, que será el punto más alto del camino y donde se pueden ver las mejores vistas del monte Everest, nuestro objetivo final.
Nos ponemos en marcha sobre las 8 de la mañana con el sol ya calentando y quemando nuestra piel y muy inusual en mí me tengo que poner las gafas de sol porque casi no puedo ver del resplandor de las montañas. Cuando el sol refleja en las blancas, nevadas e impolutas montañas, hace un efecto de espejo gigante que como mires de frente y sin gafas te deja cegado. Además como comente ayer la radiación del sol a estas alturas es brutal y eso lo puedes ver en las caras totalmente quemadas de los sherpas que nunca han usado cremas de sol. Incluso para mí, que tengo la piel morena, gafas, gorro y una barba de más de 1 mes se me está quemando la cara.
A parte de esto la ascensión de estos últimos 400 m me empieza a resultar agónica, el oxigeno a 5500 m es aproximadamente el 50% que al nivel del mar, el mal de altura me está pegando fuerte y mi estomago dejo de comer desde ayer por la noche y me están entrando nauseas, pero lo que me rodea es un espectáculo dantesco, un anfiteatro natural a una escala inigualable donde por primera vez estoy viendo la gran pirámide de la cumbre del Everest. Esta subida está siendo para mí una camino entre el cielo y el infierno, donde cada vez que mi cuerpo dice no, mi mente dice sí y cada vez que me siento mal, miro a mi alrededor e inmediatamente sigo la marcha. Es increíble esta sensación de estar en la cima del mundo y solo puedo imaginar lo que pueden sentir esos pocos locos, o afortunados que están subiendo ahora esta increíble montaña. Llevando mis fuerzas al límite termino de subir esta montaña donde me abrazo con mi Sherpa y empiezo a hacer un álbum de recuerdos. El paisaje y el día totalmente despejado es perfecto. Aquí el color de cielo tiene un azul tan brillante que duele mirarlo y además del citado Everest me rodean el más que imponente Nupse (7861 m), el West Ridge que es una de las laderas del Everest, el Pumi Ri (7165 m) que es la continuación del Kala Patthar y una inmensidad de número de montañas de más de 6000 m a los 360 grados. Este sitio es único y probablemente será lo más cerca que nunca estaré de la cima del Everest ya que estoy a “tan solo” 3300 m por debajo de su cima, y son esos 3300 m los que hacen que sea tan extremadamente difícil subirla, entre otras razones porque en su cumbre solo hay un 30% del oxigeno.
Intentando disfrutar lo más posible de este lugar, pero con un mal estar creciente, después de 30 min decido bajar a descansar al refugio y intentar comer algo. Cuando llegamos lo único que me entra es otra sopa y directamente me voy a la cama a descansar. Al igual que ayer después de dormir un rato me levanto bastante jodido y después de un hibuprofeno (dolor de cabeza) y un almax (dolor de barriga), me intento poner a leer aunque no duro mucho… aunque fuera el día es esplendido, ya he gastado mis energías por hoy y con el mal cuerpo que tengo solo quiero pasar la noche y que llegue mañana, otro gran día donde visitare el campo base del Everest con más de una sorpresa.
Trekking: 3h 45 min (5h)
Subida: 230 + 410 + 50: 690 m
Bajada: 50 + 410: 460 m
Desnivel acumulado: 3810 m










Día 206: Domingo 15 Mayo (6º día trekking Everest (Gorak Shep (5140 m)– Everest Base Camp (5364 m)  – Dinboche (4440 m)))
Quizás por el cansancio acumulado finalmente paso bien la noche y el único problema que experimento es la sensación de falta de aire, que hace que cada cierto tiempo me despierte dando una gran bocanada buscando el aire que me falta… es una sensación como si tuviese asma o algo parecido, pero en general descanso bastante y por la mañana a las 5:30 ya estoy desayunando una tostada con mantequilla y a las 6 estamos en marcha.
Hoy tenemos que hacer los 5 km que nos separan del campo base con un desnivel de unos 200 m pero con muchas subidas y bajadas provocadas por los caprichos del glacial que tenemos que atravesar. Aunque hoy me encuentro con más energías que ayer nos llevara casi 2 h el hacer este trayecto y más de una parada para recobrar el aliento. Aquí es donde se nota que los Sherpas son duros, muy duros, durísimos y que llevan toda su vida por aquí, y es que al igual que los primeros días yo iba delante casi esperándolo, ahora se han cambiado las tornas y el va delante casi tirando de mi y dando la sensación de que no le afecta en absoluto la altura.
El camino, de piedras sueltas y en ciertos momentos hielo, se introduce de repente en el glacial donde no hacen falta crampones para el hielo ya que en una gran parte, el hielo está recubierto por arena y rocas. Así que llegamos a un promontorio donde ya se ve el inmenso campo base del Everest. Digo inmenso porque a día de hoy hay 26 expediciones comerciales y otras 6 no comerciales en este campo base a una media de 15 o 20 personas por expedición, podéis imaginar el número de tiendas de campaña que se pueden ver.
Antes de continuar  quiero hacer una introducción a esta montaña, Everest. Esta montaña fue descubierta por los topógrafos ingleses en 1852 tras hacer mediciones topográficas desde la India y aunque tenía su nombre tibetano “Chomolungma” (significa “madre del universo”) y su nombre nepalí “Sagarmatha” (significa “la frente del cielo”), los occidentales les pusieron el nombre del topógrafo jefe británico Sr, George Everest … (no tiene significado…). Después del descubrimiento empezó el furor por alcanzar su cima, pero tuvieron que pasar más de 100 años para que el hombre pusiera su pie en la cima y fue el 29 de Mayo de 1953 cuando Sr. Edmun Hillary y el Sherpa Tengzing Norgay cuando se produjo la primera ascensión.
Desde entonces y sobre todo a partir de los años 80 el número de ascensión se ha multiplicado increíble y peligrosamente, algo de lo que habla el libro que me estoy leyendo y hasta día de hoy han subido unas 3500 personas a su cumbre y han muerto unas 220 en el intento. Bueno la tasa de mortalidad de un 6,5 % es infinitamente inferior al 44% que tiene los Anapurnas (las más peligrosas del mundo), pero aun así tiene un alto riesgo que  la gente que paga a una expedición comercial muchas veces no tiene en cuenta. Después de las conversaciones en el campo base me he enterado que a día de hoy la expediciones comerciales piden entre  40.000 y 100.000 euros a los clientes por subir al Everest y la variación depende si van 6 clientes y un Sherpa guía, 5 clientes y 2 Sherpas guías o 4 clientes 2 Sherpas guías y un guía occidental. Siempre el número máximo es 7 personas por expedición que pueden tener el permiso de escalada que cuesta 70.000 eur para el grupo sea 1 que 7. Así que solo en esta temporada intentaran subir a la cumbre unas 215 personas en las más de 30 expediciones presentes. Y según me han contado en esta temporada van ya 4 muertos y unas 80 ascensiones, pero todavía queda tiempo hasta final de mayo.
Las fechas en las que estamos son las mejores para hacer cumbre y es que la inmensa mayoría de las expediciones llegan aquí a principios de abril con el buen tiempo, sin tanto frio como en invierno y empiezan el proceso de aclimatación y de montar los distintos campos de altura, ya que además del campo base existen otros 4 campos antes de poder hacer el ataque a cima. Este proceso de aclimatación suele durar unas 5 semanas en las que se hacen múltiples ascensiones a los distintos campos, durmiendo en ellos y bajando de nuevo al base para descansar. Y después cada expedición tiene que esperar a que haya una “ventana” de buen tiempo para hacer el ataque  a cima. Aquí es donde está el mayor problema porque a partir de los 8000 m suelen azotar la “yet Stream” que son unos vientos que pueden llegar a los 200 km/h y que hacen imposible la escalada por muchos días. Ahí es donde está la clave de estas fechas de mayo, porque a 15 de mayo estamos en pre monzones y con la llegada de los monzones hacen que estos vientos se trasladen a otras latitudes y antes de que lleguen las lluvias en junio suele haber las mejores ventanas para hacer cumbre.
Después de todas estas explicaciones vuelvo a mi viaje. Así que continuamos el viaje hasta llegar a las primeras tiendas y a la vez acercándonos al Khumbu que es el glaciar que baja del Everest y que justo encima del campo base forma el primer gran escollo de la escalada y es una impresionante cascada de hielo que se mueve 3-4 centímetros al día y en la que hay que cruzar numerosas grietas que pueden tener cientos de metros de profundidad (este es el camino al campo 1). Y como me habían dicho que el equipo de Edurme Pasaban (primera mujer en el mundo en subir los 14 ocho miles) estaba en el Everest, pues le digo a mi guía que pregunte y después de un rato conseguimos encontrar su campamento.
Cuando llego allí escucho hablar español y digo “hola que tal” y me pongo a hablar con la gente de la expedición. Después de 5 min me invitan a un té y empezamos a hablar de mi viaje de sus experiencias, etc y a los 15 min resulta que es la hora de su desayuno así que me invitan a comer con ellos y nos metemos en una gran tienda comedor donde están los 4 escaladores de la expedición, 1 medico, 1 reportero, y 2 de una productora para hacer una serie documental, así que me ponen un café, crepe, tortilla, queso y JAMON serrano… la verdad es que nos echamos unas risas cuando les digo que es la primera vez en 7 meses que como jamón y nos ponemos a hablar de mis aventuras y les pregunto un montón de cosas sobre la expedición… es genial poder hablar español y además con la elite del alpinismo español y es que estos 4 españoles con otros 3 Sherpas van a subir el Everest sin oxigeno en apenas 5 o 6 días, así que hablan de los preparativos y de cómo va  a ser la subida. Me siento como casi dentro de un sueño, compartiendo el día a día de una expedición de este tipo.
Después de casi 2 h hablando ya me despido porque hoy tengo que bajar mucho y de vuelta otra sorpresa…. Me encuentro con Juanito Oyarzabal, que es una leyenda viva del alpinismo español y que está en un proyecto para ser la primera persona en subir 2 veces los 14 ocho miles llevando ya más de 24 ascensiones. Lo que pasa que este hombre tiene fama de ser muy seco y borde así que solo lo saludo hablo unos 5 min con él y sigo mi camino de vuelta con unas energías renovadas en parte gracias al gran desayuno y la mejor comida que he tenido en casi 2 días y con la satisfacción de un objetivo cumplido y otro sueño realizado.
Así que en apenas 1 h volvemos al Gorak Sherp y recogemos el equipaje y nos ponemos a bajar rápidamente, y aunque el valle es muy largo, de bajada, se hace mucho más corto y casi sin parar bajamos y bajamos durante casi 4 h hasta llegar a Dingboche (4400 m) a una altura mucho más razonable donde ya casi ni siento la altura y me doy un homenaje comiendo.
Hoy ha sido un largo día por lo que me voy a dormir pronto, con una previa lectura al libro que ya va en su recta final.
Trekking: 5 h 30 min (guía 11,5h)
Subida: 225 + 100 + 80: 400 m
Bajada: 100 + 225 + 700 + 80: 1100 m
Desnivel acumulado: 4210 m













Día 207: Lunes 16 Mayo (7º día trekking Everest (Dinboche (4440 m) – Namche bazar (3440 m)))
Hoy ya me encuentro bastante fuerte otra vez y después de salir a las 7:30 de la mañana nos ponemos a andar como poseídos valle abajo adelantando a mucha gente. Pero el problema hoy es que la distancia horizontal que vamos a recorrer es muy grande, de alrededor de unos 25-30 km y además el camino tiene varias subidas muy pronunciadas, aunque mayoritariamente es de bajada. Hoy volvemos a pasar por Tengboche con su maravilloso monasterio budista y las vistas con el día tan bueno que hace son estupendas.
Después de casi 3 h sin parar, nos tomamos un té y nos preparamos para la última subida de hoy de más de 300 m y terminar por recorrer los últimos km relativamente llanos que nos llevaran a Namche… pero para estas alturas y después de ritmo que llevamos estoy ya reventado y poco a poco mis fuerzas se van acabando… son casi las 2 de la tarde y llevo un sándwich en el cuerpo, así que quiero llegar ya para comer…
Finalmente llegamos y mi barriga en plenas facultades me pido un filetón de Yak, ya que necesito algo de grasa y carne que hace mucho que no como. E incluso me pido un postre: puding de chocolate… uuhhh que bueno. Después una ducha… algo no tan habitual por estas montañas y a dormir una larga siesta merecida.
Como dato comentar que en este trekking los precios de las habitaciones han oscilado entre 2 y 3 eur (Anapurnas 1 eur), pero la comida era más cara así que me he gastado una media al día de 12 -15 eur (mucho más de lo que esperada) en vez de los 10-12 de Anapurnas. Eso sin contar que no gasto dinero en agua porque llevo pastillas potabilizadoras (16 eur – 100 litros) y aparte de duchas (2 o 3 eur por agua caliente). Estos precios son muy altos para Nepal pero hay que entender que estamos en el trekking más famoso de este país y que la carretera más cercana esta a mas de 150 km y todo se trae con porteadores.
Ya por la noche conozco a un grupo de rusos – americanos con los que me tiro largo rato hablando ya que ellos van hacia arriba y me preguntan muchas cosas de la ruta y la verdad es que paso un buen rato con ellos. Después una buena cena y a leer que estoy a punto de acabar el libro.
Trekking: 4h 45 min (guía 9 h)
Subida: 100 + 150 + 350: 600 m
Bajada: 600 + 1000: 1600 m
Desnivel acumulado: 4810 m









Día 208: Martes 17 Mayo (8º día trekking Everest (Namche bazar (3440 m) – Lukla (2860 m)))
Hoy es mi último día de trekking y la verdad es que ya estoy un poco cansado de andar ya que entre los Anapurnas y el Everest me he tirado 17 días andando a lo grande y llega un momento que, aunque es muy bonito, cansa y ahora lo que me apetecería es estar en la playita jeje.
Bueno hoy desayuno con el grupo de rusos – americanos con los que estuve hablando ayer y nos percatamos que el tiempo ha cambiado y durante la madrugada ha estado lloviendo. Es más ahora 7:30 hay niebla y esta medio lloviendo; sería la primera vez en este trekking que me llueve cuando estoy andando.
Pero salimos y solo se queda la niebla, algo que no me molesta porque hace un fresquito muy agradable para andar y nos ponemos a bajar un largo camino que nos llevara de vuelta al valle, pasando por un frondoso bosque con un aspecto fantasmagórico por el efecto de la niebla. A partir de aquí la niebla levanta y nos ponemos a andar volviendo por el mismo camino que hicimos a la ida con lo que todo resulta familiar y pasamos varios puentes colgantes y varias subidas y bajadas que a estas alturas del trekking pican las piernas.
Pero sin apenas descansar llegamos a la salida del parque nacional donde me sellan la salida y continuamos nuestro camino hasta Phadking donde haremos nuestro único descanso para tomar un té. Después de aquí nos espera el último esfuerzo del camino y es que tenemos que subir unos 250 m hasta llegar al nivel de Lukla. Dándonos prisa porque parece que se acerca una tormenta  llegamos al final de camino con una gran celebración con mi porteador.
Así que nos vamos al hotel para comer algo, recuperar energías y esperar que mañana pueda irme a Katmandú. La verdad que después de comer estoy muy cansado y me echo una súper siesta de 4 h, ceno y me pongo a leer que estoy en el final del libro… poco más hasta mañana.
Trekking: 4h 20 min (6 h)
Subida: 50 + 100 + 250: 400 m
Bajada: 400 + 600: 1000 m
Desnivel acumulado: 5210 m






Día 209: Miércoles 18 Mayo (Lukla (Aeropuerto cerrado mal tiempo))
Hoy me levanto con la intención de volver a Katmandú, pero nada más ver el día, lo veo complicado y es que a las 7:30 de la mañana está lloviendo y hay una niebla que no se ve a más de 50 m y como ya os conté las características de este aeropuerto tan peculiar, no creo que ningún piloto tenga cojones de aterrizar aquí un día como hoy.
Así que después de desayunar me confirman que el aeropuerto está cerrado por mal tiempo y que no creen que habrá en todo el día. Por un lado me da coraje tener que estar un día más en este pueblo donde casi no tengo electricidad para cargar el portátil, ni internet y donde hoy hace un frio que pela ya que seguimos estando a 2840 m de altura. Pero esto es lo que hay que sufrir por estar en época de pre monzones y tampoco hay que forzar la situación ya que este aeropuerto está considerado en 9º más peligroso del mundo y tampoco es cuestión de arriesgarse a volar cuando el tiempo no lo permite.
Por ahora estoy tranquilo ya que estamos a miércoles, pero como mañana siga la cosa igual si que me empezare a poner nervioso porque tengo que hacer la visa de India antes de viernes por la tarde ya que mi vuelo es el sábado¡¡¡
Bueno después de hablar con mi guía le convenzo para que su tío me deje cargar el portátil y así poder al menos entretenerme ya que esta mañana he terminado mi mayor entretenimiento del trekking, mi libro y con él una gran reflexión de la naturaleza del hombre y sus ambiciones y como se puede ir todo al infierno por tomar malas decisiones… bueno tendrías que leer el libro para entenderlo: Jon Krakauer “into the thin air”, aunque también tiene otro nombre en español.
Como ya tengo electricidad me tiro toda la mañana enchufado pasando las maravillosas e impresionantes fotos tomadas a lo largo del camino y sobre todo desde Kala Patthar y desde el campo base del Everest. Además tengo tiempo para escribir un poco ya que voy muy retrasado.
Ya después de comer para no ser menos me echo un siesta, pero hoy pequeña porque estoy descansado de no andar y como parece que el tiempo ha mejorado me voy a dar una vuelta por el pueblo y al aeropuerto para ver cómo anda la situación. Y cuando llego me encuentro que parece que va a abrir y son las 4:30 de la tarde, así que me vuelvo corriendo para mi hostel y le pregunto a mi guía, pero me dice que mi billete es realmente para mañana y que solo podría volar hoy si hubiera algún sitio libre, algo que es imposible porque se han suspendido unos 4 vuelos, así que aunque abra yo no volaré hasta mañana.
Por lo tanto me vuelvo al aeropuerto a ver si realmente salen los aviones y ver sus aterrizajes, siempre forzosos en este lugar, pero después de esperar un largo y viendo como mucha gente corría con sus maletas hacia la mini terminal de salidas… vuelven a cerrar el aeropuerto y todo esa gente vuelve a sus respectivos hoteles.
Así que con esta perspectiva me voy a cenar algo y pasar un rato en mi habitación escribiendo y aunque se va la luz porque está cayendo una tormenta impresionante me consuelo pensando que al menos he tenido muy buen tiempo durante todos los días anteriores.
Me voy a dormir rezando para que mañana se despeje un poco y es que mi guía me ha contado que hay veces que se tira 1 semana cerrado el aeropuerto… sería una gran putad…

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